Hay un tipo específico de experiencia cinematográfica que solo funciona en soledad nocturna deliberada: sin compañía, sin distracción de comentarios ajenos, completamente entregada a la experiencia emocional que la película ofrece.
La lista para la soledad nocturna
Eyes Wide Shut (Stanley Kubrick, 1999) — Una experiencia hipnótica y perturbadora que exige atención completa sin interrupción.
Under the Skin (Jonathan Glazer, 2013) — Extraterrestre y desorientadora, mejor experimentada sin la distracción de comentarios externos.
"Estas películas no están diseñadas para ver con distracciones. Exigen el tipo de atención total que solo la soledad nocturna, sin interrupciones, puede ofrecer genuinamente."
Climax (Gaspar Noé, 2018) — Intensa, casi físicamente abrumadora, definitivamente no para ver en compañía casual.
Vivre Sa Vie (Jean-Luc Godard, 1962) — Melancólica y formalmente innovadora, recompensa la atención solitaria completa.
mother! (Darren Aronofsky, 2017) — Polarizante y extrema, mejor experimentada sin la presión de las reacciones de otra persona.
Por qué la soledad importa para estas películas
Estas películas, cada una a su manera, buscan producir respuestas emocionales intensas y a veces incómodas que la presencia de otra persona —con sus propias reacciones simultáneas— puede diluir o interrumpir.

