Hay novelas que, aunque no tengan relación directa con el cine de Sofia Coppola, comparten su sensibilidad específica: atmósfera privilegiada sobre trama acelerada, melancolía estetizada, protagonistas femeninas que existen más que actúan dentro de sus circunstancias.
La lista
Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides — La novela que originó la primera película de Coppola, con la misma cualidad de misterio nostálgico sobre la adolescencia femenina inalcanzable.
Eileen de Ottessa Moshfegh — Atmósfera asfixiante, protagonista pasiva-agresiva, una sensibilidad que comparte con el cine de Coppola la fascinación por la inercia femenina.
"Estas novelas no necesitan trama urgente para mantenerte leyendo. Te mantienen ahí por la atmósfera, por la sensación de estar suspendida en un mundo privilegiado pero melancólico."
Bunny de Mona Awad — Surreal, sobre amistad femenina tóxica en un ambiente académico privilegiado.
My Year of Rest and Relaxation de Ottessa Moshfegh — Sobre una mujer que decide dormir durante un año entero, con la misma calidad de inercia hermosa y autodestructiva.
El hilo conector
Lo que conecta estas novelas con el cine de Coppola es una fascinación compartida por mujeres jóvenes y privilegiadas atrapadas en sus propias circunstancias, filmadas o escritas con belleza que nunca minimiza la melancolía real subyacente.

