Los años 90 producen automáticamente cierta lista de títulos cuando se mencionan: Pulp Fiction, Titanic, Forrest Gump, Matrix. Películas excelentes, sin duda, pero que han eclipsado a una década entera de cine igualmente notable que rara vez aparece en las listas de "lo mejor de los 90".
La lista de recuperación
Safe (Todd Haynes, 1995) — Julianne Moore interpreta a una mujer que desarrolla una enfermedad ambiguamente psicosomática. Un retrato inquietante de la alienación suburbana.
The Sweet Hereafter (Atom Egoyan, 1997) — Sobre el duelo colectivo después de un accidente que mata a los niños de un pueblo. Devastadora y poco vista.
Welcome to the Dollhouse (Todd Solondz, 1995) — Probablemente la película más honesta jamás hecha sobre la crueldad de la adolescencia.
"La década de los 90 produjo tanto cine excelente que inevitablemente una parte sustancial quedó eclipsada por los éxitos de taquilla que dominan la memoria colectiva."
Naked (Mike Leigh, 1993) — David Thewlis en una actuación devastadora sobre la rabia y el nihilismo en el Londres de la era Thatcher.
Eve's Bayou (Kasi Lemmons, 1997) — Una de las mejores películas sobre la infancia y la memoria poco discutidas, con un elenco completamente afroamericano que merecía mucho más reconocimiento del que recibió.
Chungking Express (Wong Kar-wai, 1994) — Aunque tiene reputación de culto, sigue siendo subestimada frente a su sucesora más famosa, In the Mood for Love.
Por qué vale la pena buscarlas
Estas películas no fueron ignoradas por falta de calidad. Fueron eclipsadas por la lógica de la taquilla y el marketing de su época. Recuperarlas ahora es una forma de corregir, aunque sea parcialmente, esa desproporción histórica.

