Net art —arte que usa Internet no solo como canal de distribución sino como medio artístico fundamental, explotando sus características específicas de interactividad, hipervínculo y código— floreció especialmente entre mediados de los 90 y principios de los 2000, antes de que la red se comercializara completamente.
La red como lienzo, no canal
A diferencia del arte digital que simplemente usa herramientas digitales para crear obras que podrían existir físicamente, el net art genuino solo puede existir dentro de la lógica específica de Internet: usa hiperenlaces como elemento narrativo, código fuente como material visible, la experiencia de navegación misma como parte de la obra.
"El net art entendía Internet como un espacio con su propia gramática visual y conceptual, no simplemente como una galería digital donde mostrar trabajo creado para otros medios."
Artistas pioneros
Colectivos como JODI y artistas como Olia Lialina experimentaron con estética de error deliberado, navegadores rotos intencionalmente, y estructuras de hipervínculo que desafiaban la navegación convencional, anticipando estéticas que décadas después se volverían reconocibles como "vaporwave" o "Internet aesthetic".
El legado poco reconocido
Aunque el net art como movimiento formal nunca alcanzó reconocimiento mainstream comparable a otros movimientos artísticos contemporáneos, su influencia es visible en estéticas digitales posteriores, y los museos de arte contemporáneo han empezado, en años recientes, a reconocer retrospectivamente su importancia histórica.

